fruta y verdura ecológica

Los alimentos de temporada son interesantes des de una triple perspectiva: Econòmica y ecològica i nutricional. La cantidad de nutrientes de un alimento depende de la riqueza del suelo en el que se conrea y del grado de manipulación al que se somete. Las frutas y verduras siguen un calendario natural, respetándolo consiguen su desarrollo óptimo y ofrecen un mayor aporte nutricional.

En  las diferentes épocas del año, nos alimentan según las  necesidades de nuestro organismo, ya que este responde a aquello que más le conviene, y como la naturaleza es sabia, nos proporciona justo lo que necesitamos.

Verano

Durante la època de más calor conviene comer platos ligeros, poco calóricos y sobretodo líquidos para evitar la deshidratación. Las frutas de verano tienen un alto contenido de agua, pocas calorías y son una fuente de minerales, vitaminas y antioxidantes que protegen la piel del sol y frenan su envejecimiento.

La mayoría de las verduras y frutas de clima cálido se caracterizan porqué la parte comestible es el fruto: calabacín, pimiento, tomates, melón, sandia, pepino…

Las frutas propias del verano son las más acuosas y, por tanto, las que mejor ayudan a la hidratación y tienen una mayor diversidad de propiedades: las que llevan piñon son las más ricas en fibra; las terreras, como el melón o la sandía, las más acuosas; y las de tonos naranjosos y rojizos, las más ricas en antioxidantes.

Invierno

En el otoño disponemos de alimentos de temporada calóricos, como legumbres, patatas i moniatos, que nos sirven para ir acumulando reservas de energia. En estas fechas, las temperaturas bajan y nuestro organismo necesita más calorías para mantener su calor corporal.  La tierra nos proporciona alimentos que nos ayudan a combatir los constipados y otras enfermedades propias de estas fechas.

Las hortalizas propias de esta temporada ofrecen como parte comestible las hojas, los bulbos o las raices: acelgas, espinacas, porros, col, coliflor, ajo, cebolla, rábano…

Las hortalizas aliaceas (cebolla, ajo, puerro…) tienen propiedades mucolíticas  y antisépticas: reblandecen la mucosidad, favorecen la expulsión de mocos y actúan contra gérmenes causantes o agravantes de la afección.

Las verduras de la familia de las coles son las más ricas en vitamina C y ácido cítrico, que potencia la acción beneficiosa de esta vitamina. Igualmente, se consideran fuentes muy importantes de antioxidantes naturales.

Nuestro organismo necesita vitamina A para mantener en buen estado la piel y las mucosas y reducir el riesgo de afecciones respiratorias. La zanahoria es el alimento más abundante en betacaroteno, un antioxidante que en el intestino se transforma en vitamina A. Las hojas del nabo son de gran riqueza en vitamina C y vitamina E. Las verduras de hoja de temporada (acelgas, espinacas, endívia, borraja) son ricas en fibra y vitamina C. Igual que en el resto de verduras, las hojas más externas con las más vitaminadas.

Con un consumo abundante de estas verduras mejoraremos el estado de nuestra mucosa bronquial y reduciremos la tos.

Todas las frutas de invierno son muy ricas en vitamina C y también abundantes en fibra.

Gracias a los calendarios de temporalidad de frutas y verduras conseguiremos tener una variedad de alimentos mucho más amplia y que nuestra dieta sea más rica, teniendo un mayor abanico de recetas.

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